Los contratos firmados por Bolivia con empresas de Rusia y China para la extracción de litio en el salar de Uyuni han generado una creciente preocupación entre ambientalistas y comunidades locales.
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Los críticos advierten que el proyecto, además de generar un alto consumo de agua dulce, carece de un plan claro para el manejo de residuos tóxicos, lo que podría causar daños irreversibles en el ecosistema.
"Nos vamos a quedar sin agua, nadie nos ha consultado nada y somos los más afectados si estos proyectos no dan frutos", advirtió Alberto Pérez, presidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), según EFE.
Los riesgos ambientales de la explotación de litio
Ubicación del conflicto:
- Salar de Uyuni, Potosí – 10.000 km² de reserva de litio.
- Extracción con tecnología EDL, firmada con empresas chinas y rusas.
- Consumo total de agua estimado: 6,9 millones de metros cúbicos anuales.
Principales preocupaciones:
- Excesivo uso de agua: Los contratos con las empresas extranjeras demandarían 1,8 millones de metros cúbicos de agua al año en la planta rusa y 5,1 millones en las chinas.
- Gestión de residuos tóxicos: No se ha detallado qué ocurrirá con las salmueras residuales después del proceso de extracción.
- Riesgo de hundimiento del salar: La extracción intensiva podría causar alteraciones geológicas en la zona.
"Los contratos no incluyen estudios de impacto ambiental detallados, algo que debería ser obligatorio antes de iniciar la explotación", denunció Gonzalo Mondaca, investigador del Cedib, a EFE.
Gobierno defiende la explotación con "mínimo impacto"
El ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo, aseguró que la producción de carbonato de litio se llevará a cabo con mínimo impacto ambiental, garantizando el reciclaje del agua utilizada en el proceso.
"En todo el proceso productivo se utiliza la misma agua, la cual es reciclada y reinyectada una vez completado el ciclo", afirmó Gallardo según EFE.
Sin embargo, ambientalistas cuestionan la viabilidad de esta afirmación, ya que no se han presentado estudios independientes que avalen esta tecnología.
Un conflicto sin resolver
Mientras el Gobierno avanza con la negociación de los contratos, la Asamblea Legislativa mantiene en suspenso su aprobación hasta que haya un consenso con las comunidades afectadas.
Bolivia posee la mayor reserva mundial de litio, con 23 millones de toneladas, lo que la convierte en un actor clave en la industria de baterías para vehículos eléctricos. Sin embargo, el desafío es equilibrar el desarrollo económico con la preservación ambiental.
Las comunidades de Potosí siguen en estado de alerta, exigiendo mayor transparencia y participación en las decisiones que afectan su territorio.