El iceberg más grande del mundo, conocido como ‘A23a’, está avanzando hacia la isla Georgia del Sur, en el Atlántico Sur, generando preocupaciones sobre su impacto ambiental. Este gigantesco témpano, de 400 metros de espesor y una superficie de 3.600 kilómetros cuadrados, pesa cerca de mil millones de toneladas.
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Aunque el iceberg se desprendió de la Antártica en 1986, permaneció atrapado en el fondo marino durante décadas. Sin embargo, en diciembre de 2024, comenzó a moverse libremente, alejándose del continente helado.
Francisco Fernandoy, glaciólogo y académico de la Universidad Andrés Bello, explicó en el Expreso Bío Bío:
“Sus 400 metros de espesor lo mantuvieron inmóvil durante años, pero ahora las corrientes lo están llevando hacia Georgia del Sur”.
Posible impacto en la biodiversidad de Georgia del Sur
Georgia del Sur es conocida por su rica biodiversidad y es hogar de una de las Áreas Marinas Protegidas más grandes del mundo. Sin embargo, la llegada del iceberg podría causar daños significativos.
- Bloqueo de rutas alimenticias: Podría dificultar que pingüinos y focas accedan a sus fuentes de alimento.
- Alteración de bahías y fiordos: El hielo más pequeño asociado podría llenar las bahías, haciéndolas inaccesibles tanto para la fauna como para embarcaciones humanas.
Según Mark Belchier, director de pesca y medio ambiente de Georgia del Sur:
“Cualquier impacto será altamente localizado y transitorio, pero sigue siendo motivo de preocupación”.
En el pasado, icebergs encallados en esta región han causado altas tasas de mortalidad en crías de pingüinos y focas, señaló Andrew Meijers, oceanógrafo del British Antarctic Survey.
Un gigante impredecible
Aunque no se puede predecir con exactitud su trayectoria, las corrientes oceánicas podrían llevar al iceberg a:
- Quedar atrapado en el fondo marino, bloqueando el paso de especies marinas.
- Ser arrastrado hacia otra dirección, mitigando el impacto en la isla.
Simon Wallace, capitán del buque gubernamental Pharos, advirtió sobre el riesgo de acumulación de hielo en la zona:
“El hielo más pequeño puede llenar las bahías y fiordos, haciéndolos impenetrables, lo que sería un problema real”.
Un fenómeno que el mundo sigue de cerca
El iceberg A23a es más que una masa de hielo; es un recordatorio del impacto del cambio climático en el planeta. Aunque el impacto potencial es incierto, científicos y autoridades siguen monitoreando su desplazamiento para mitigar riesgos y proteger la vida silvestre de Georgia del Sur.