"La mayoría pensábamos que eran nuestros últimos segundos en la Tierra". Este relato captado por 24 Horas Central hace 15 años, en voz de uno de los millones de chilenos que el 27 de febrero del 2010 vivió el brutal terremoto del Maule, narra el pánico y desesperación que el país vivió hace 15 años.
El terremoto, considerado el tercer más fuerte que ha sido registrado en el país, marcó un antes y un después en cómo Chile enfrenta este tipo de desastres, considerando que actualmente ya no existe la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), dando paso al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred).
A ello se sumaron protocolos, una mayor cultura sísmica y mayor preparación que al día de hoy permite tener a la ciudadanía más preparada para este tipo de eventos naturales.
Sin embargo, la tragedia sigue siendo recordada como una de los peores emergencias en el país, dejando más de 520 fallecidos por el sismo en sí, pero, sobre todo, el devastador tsunami que azotó la zona centro y sur.
¿Cuánto duró el terremoto del 27F?
El noticiero 24 Horas Central de aquel fatídico 27 de febrero de 2010 dio cuenta del relato y testimonio de sobrevivientes, dando cuenta del alto nivel de destrucción.
Sergio Barriendos, director del Centro Sismológico Nacional, explicó que la duración del terremoto se explica por la ruptura generada tras el desplazamiento súbito de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana.
"Es usual que la ruptura no ocurra simultáneamente en toda la extensión de la falla, sino que ésta comience en un punto (hipocentro) y luego se propague a una velocidad del orden de 2.5 a 3.5 km/s. Se estima que el tiempo que tomó la ruptura en propagarse a lo largo de toda la falla activada fue del orden de 2 minutos", afirmó.
Igualmente, el terremoto generó "desplazamientos verticales y horizontales de la costa al interior del continente. Levantamientos del orden de 2.0 metros se estimaron para Punta Lavapié (península de Arauco)", indicó Sergio Barrientos.
El estudio que "adelantó" que vendría el 27F
Un estudio publicado en 2009, donde participaron sismólogos de todo el mundo incluyendo al director del Centro Sismológico Nacional, Sergio Barrientos, daba cuenta que la zona entre Concepción y Constitución tenía "una brecha sísmica madura".
¿La razón? El último terremoto producto de la subducción entre placas había sucedido en 1835, es decir, hace más de 170 años.
"Esta zona se mantuvo en un silencio sísmico por más de 170 años, ya que la subducción de la placa de Nazca bajo la Sudamericana estuvo todo ese período sin liberar energía a través de eventos sísmicos de gran magnitud", dijo el organismo.
La indagatoria, que constó de la colocación de una red GPS en diferentes puntos a lo largo de años, concluyó un aspecto clave: "En el peor de los casos, la zona ya tiene potencial para un terremoto de magnitud tan grande como 8 u 8,5, si ocurriera en el futuro cercano".