Un estudio reveló que, durante el ejercicio intenso, algunas personas perciben que el tiempo transcurre más lentamente, lo que da la impresión de que sus sesiones son más largas de lo que realmente son.
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La investigación, publicada en Brain and Behaviour, hace una analogía con la teoría de la relatividad de Albert Einstein, y "postula que el tiempo es relativo al contexto, y el ejercicio parece ser una situación de este tipo".
"El propósito de este estudio fue examinar si factores situacionales, como el esfuerzo percibido y la presencia de un oponente, influyen en la percepción del tiempo de los competidores", indica el estudio.
Según recogió The Guardian, los adultos que participaron en pruebas de ciclismo de 4 km en bicicletas estáticas percibieron que el tiempo se había ralentizado, sobreestimando el tiempo que habían estado pedaleando en aproximadamente un 10%.
Con lo anterior, el estudio sugiere que quienes se distraen de lo intensa de las sesiones, ya sea escuchando música o en un entorno competitivo, podrían sentir que sus entrenamientos son más cortos.
Alta intensidad en el ejercicio
De acuerdo con Andrew Edwards, profesor de psicología de la Universidad Christ Church de Canterbury y primer autor del estudio, "las personas perciben que el tiempo transcurre más lentamente durante el ejercicio (...) esta distorsión puede afectar el ritmo y el disfrute de la actividad física".
Esta distorsión del tiempo se relacionaría con la intensidad e incomodidad que produce el ejercicio, indicó el investigador. Según explicó, si entrenamos a una alta intensidad, el cuerpo se vuelve más consciente del dolor, por lo que la sesión se sentiría más larga.
"El ejercicio, sobre todo el intenso, aumenta la concentración en el cuerpo, creando una mayor consciencia de cada momento (...) Eso hace que el tiempo parezca que se arrastra", aseguró.
El profesor aseguró que "si el tiempo se siente más lento, los entrenamientos pueden resultar más largos y menos placenteros. Hacer que el ejercicio sea más atractivo podría ayudar a las personas a perseverar".
Así, añadió que "el ejercicio repetitivo o poco placentero podría potenciar este efecto de ralentización del tiempo, mientras que las distracciones o el disfrute podrían reducirlo".