Dos voluntarios de Bomberos de la Primera Compañía de Bomberos de Algarrobo, región de Valparaíso, entre ellos la hija de un comandante, fueron acusados de robar cascos de rescate y venderlos a otros bomberos a través de redes sociales.
La situación quedó al descubierto a raíz de un reportaje de T13, en el que se reveló que al menos 270 cascos fueron sustraídos de la Junta Nacional de Bomberos.
Los responsables serían Rolando Basualto, teniente de Bomberos, y su pareja Bárbara Berrueta, inspectora e hija de un comandante.
“Tengo un datito de venta de cascos SICOR, 100% confiables, nuevos de paquete, solo color rojo y azul hasta ahora. $50.000 por si acaso”, decía uno de los mensajes que Berrueta envió por WhatsApp.
Dado que no es habitual que este tipo de artículos se vendan por redes sociales, Basualto ideó una particular excusa para no levantar sospechas entre sus posibles compradores.
Todo esto fue denunciado por cuatro funcionarios de Bomberos. No obstante, no prosperó. Cabe destacar que cuando esto pasó, Arturo Berrueta, padre de la denunciada, era la máxima autoridad. Asimismo, la esposa de Berrueta, Valeska Acevedo, era secretaria de la Junta Nacional de Bomberos.