Christopher Arsenault, fundador de Happy Cat Sanctuary, murió intentando salvar a sus gatos de un brutal incendio en su albergue.
De acuerdo con Infobae, el santuario albergaba a casi 300 felinos sin hogar de Long Island, en Estados Unidos. De ellos, se teme que al menos 100 hayan fallecido a causa del siniestro.
Si bien, inicialmente cuando dio cuenta de la emergencia el hombre de 65 años salió del inmueble, inmediatamente cuando se percató que los animales estaban atrapados en el fuego acudió a su rescate.
No obstante, ahora el futuro de los 200 felinos que sobrevivieron está en riesgo: “A dónde irán a partir de ahora, esa es nuestra mayor preocupación: qué haremos con ellos una vez que los atrapemos a todos, dentro de un par de días”, señaló Jaeger.
Cabe destacar que, tras una serie de disputas con el municipio, Arsenault había planeado mudar el albergue al norte del estado de Nueva York.