Como es habitual en las eucaristías, uno de los momentos más importantes es la comunión, instancia en la que los fieles se acercan a un sacerdote para recibir la hostia, que representa el cuerpo de Jesucristo. En la misa de despedida del papa Francisco, este instante será crucial, pues ya hay 150.000 personas reunidas en la explada de la Plaza San Pedro.
La periodista Constanza Santa María, enviada especial de Canal 24 Horas y TVN, conversó con los organizadores de la misa, llamados ayudantes de ceremonia, quienes le comentaron cuál era la parte más compleja de la ceremonia de exequias. "La logística, la seguridad, pero sobre todo, es organizar a todos los sacerdotes que reparten la comunión", explicó Santa María.
"Tienen que asegurarse que lleguen a todas partes, hasta el final de la Villa de la Conciliación. Se calcula que van a ser 250 sacerdotes, solamente dando la comunión y que se tienen que dividir en partes iguales, en cada lado de la explanada", profundizó Constanza Santa María.
La comunión para los fieles se podrá llevar a cabo luego de que el cardenal que oficia la ceremonia, Giovanni Battista Re, comulge.