El órgano de Apelación de la UEFA decidió este viernes el cierre parcial del estadio Santiago Bernabéu, condicionado durante un periodo de prueba de dos años, por comportamiento discriminatorio de los aficionados del Real Madrid en el último partido de la Champions League ante Manchester City.
La sanción, en aplicación del artículo 14 (2) del Reglamento Disciplinario de la UEFA, dicta el cierre de al menos 500 asientos del campo en el siguiente partido que el actual campeón europeo juegue como local en competición y establece un periodo de prueba de dos años desde hoy.
También incluye una multa de 30.000 euros por el comportamiento discriminatorio de sus aficionados durante el encuentro jugado el pasado día 19, correspondiente a la eliminatoria de vuelta de clasificación para los octavos de final, donde Real Madrid se impuso 3-1.
La resolución de la UEFA aclara que las medidas disciplinarias en período de prueba no son efectivas inmediatamente, pero pueden aplicarse si se comete una nueva infracción de naturaleza similar durante el período de prueba (artículo 26, apartado 3, del Reglamento Disciplinario de la UEFA).