El actor belga Jean Claude Van Damme se encuentra en el centro de un escándalo tras conocerse en Rumanía que una mujer lo ha denunciado por haber tenido relaciones sexuales con víctimas de trata hace 10 años en el Festival de Cannes (Francia).
Hasta el momento, la Dirección de Investigación del Crimen Organizado y Terrorismo (DIICOT, por sus siglas en rumano), ante la cual se habría presentado la denuncia, no ha confirmado ni desmentido la supuesta implicación del conocido actor, de 64 años de edad.
Según ha confirmado a EFE, Adrian Cuculis, el abogado de la presunta víctima, Van Damme "está acusado de haberse beneficiado de servicios sexuales simultáneos con cinco jóvenes rumanas en situación de vulnerabilidad, bajo sospecha de ser explotadas en el sentido del artículo 182 del Código Penal".
"Las niñas fueron regaladas al actor", señala el abogado en un comunicado en el que la denunciante proporciona un testimonio detallado de los supuestos hechos.
"Los hechos tuvieron lugar en Cannes y el acto del que se acusa a Van Damme se refiere a utilizar los servicios de una persona sabiendo que era explotada", añade la nota.
La denuncia se enmarca en una investigación de la DIICOT sobre una posible red de tráfico de menores y trata de personas.
Su presunto líder, Mirel Bolea, fue detenido en noviembre de 2022 y enviado a prisión preventiva por el Tribunal de Iasi, en el este de Rumanía, pero luego fue puesto en libertad mientras continuaba la investigación.
Jean Claude Van Damme se refiere a acusación
La prensa rumana se hace eco este viernes de la reacción de Van Damme, quien a través de un representante, Patrick Goavec, rechazó las acusaciones en medios belgas.
"He tomado nota de los artículos que informan sobre un supuesto romance en Cannes en el que estaría involucrado el señor Jean-Claude Van Damme", dijo Goavec.
"Los hechos citados son grotescos e inexistentes. El señor Van Damme no desea hacer más comentarios" ni prestar más atención a "un rumor tan absurdo como infundado", añadió.
Según ese testimonio, las chicas eran reclutadas directamente en la calle por otras jóvenes con la promesa de que se convertirían en modelos a través de una agencia de propiedad de Bolea.