—Es un nido de delincuentes, mire cómo está el pichí, la caca, se arrancan de los Carabineros del puente, arrancan. Aquí asaltan a todas las personas que van en autos, les quitan los teléfonos. Es una cosa terrible.
Así relata un vecino la situación actual del sector Cal y Canto, en Santiago Centro, a menos de 10 cuadras del Palacio de La Moneda.
Evidentemente la violencia en el corazón de la capital ha escalado en los últimos años. Muestra de ello es lo que ocurrió el pasado 7 de febrero, precisamente en ese sector, cuando un hombre murió tras amenazar a un policía en la vía pública y en plena tarde.
El asunto llevó al Metro a cerrar el acceso norponiente de la estación Cal y Canto, ubicado en Avenida La Paz, en el epicentro de los problemas. La misma medida aplicaron en Santa Ana, otra de las paradas de la Línea 2 ubicada a unas cuadras.
Pero el Alcalde Mario Desbordes (RN), a dos meses de haber asumido en el cargo, acusa que la situación interna del municipio complicará el combate de la inseguridad. En concreto, en conversación con Informe Especial, el jefe comunal denunció un déficit municipal de $13.192 millones como herencia de la gestión de Irací Hassler (PC).
—No puedo aumentar todavía la dotación de personal de seguridad, que para mí es una prioridad —admitió.
De paso, apuntó a un asunto similar en educación, con un saldo negativo de $1.800 millones, que a su juicio tendría un responsable con nombre y apellido: Rodrigo Roco, Director de Educación Municipal durante la administración saliente.
—Lo mínimo es que el señor Roco actuó de manera negligente —enfatizó.
Santiago nunca se detiene y crece de forma compleja. El cálculo no oficial del municipio apunta a 600.000 habitantes, 100.000 de ellos migrantes irregulares. Motivo por el que la seguridad es un punto ineludible.
Pero Desbordes aseguró que la tarea será más cuesta arriba de lo presupuestado, pues —según advirtió— el vacío financiero no les permitirá tener recursos para enfrentar en lo inmediato la crisis.
—Estamos con un déficit grandote, Carabineros tiene hoy en día dotaciones más bajas, entonces tenemos que suplir eso con personal municipal. No tengo recursos para mejorar eso, para comprar más drones, para instalar cámaras de televigilancia —enfatizó.
Aunque el asunto para él va más allá de eso.
—Tenemos una comuna sucia, una comuna hedionda, en muchas calles céntricas. Una comuna donde el turismo se fue al piso. ¿Todo es culpa de Irací Hassler y su gestión? No, obvio que no, pero muchas cosas sí.
Si bien Irací Hassler no quiso responder a las acusaciones de su sucesor, la Concejala Camila Davagnino (PC) salió a defender la gestión de la ex Alcaldesa.
—Yo creo que si no hubiera habido gestión, no se hubiera notado un cambio. Por ejemplo en Plaza de Armas y su entorno, donde a través de la gestión de la Alcaldesa con instituciones públicas se logró tener un contingente de guardias, que despejaron la Plaza de Armas y los paseos. Eso es gestión —remarcó.
Pero el actual Director de Seguridad de Santiago, Arturo Urrutia, insistió en una falla en la gestión pasada.
—Los recursos no son infinitos. Nos encontramos con un municipio que tiene problemas de administración o de gestión. Si comparamos los mismos periodos del año 2024, o incluso el 2023, hoy día en materia de delito esta comuna ha bajado sobre el 30%, en algunos casos el 40% de los delitos.”
Aún así existe un flanco abierto: el Barrio Meiggs.
—Se comprometió muy rápidamente a hacer un despeje casi total, lo que es prácticamente —como él mismo dijo después— imposible —reprochó Davagnino.
—La situación de toldos azules y de criminalidad en el barrio Meiggs no ha mejorado. No se ven menos toldos ni se ve menos criminalidad —aseguró el presidente del barrio, Adolfo Numi.
Pero Desbordes se defiende y pide seriedad en las críticas, sobre todo considerando que lleva sólo un par de meses en el cargo.
—Siempre dije en campaña que la solución iba a ser larga y difícil, pero que lo íbamos a lograr.
Hoyo financiero en educación
Con todo, las arcas del municipio más importante de Chile no sólo sufren en el ítem seguridad. Según el jefe comunal la situación de la educación también es grave y tiene un hoyo de $1.800 millones.
Y para él hay un claro responsable: Rodrigo Roco, Director de Educación Municipal durante la alcaldía de Hassler. Sobre todo por el aumento en la dotación de funcionarios, que pasó de 3.057 en junio 2021 a 4.500 en diciembre pasado.
—Lo mínimo es que el señor Roco actuó de manera negligente. Cuando tú pierdes 4.000 alumnos y 4.000 y tantos millones de pesos en subvención de 2021 hasta ahora, pero al mismo tiempo aumentas en más de mil los profesores... uno dice bueno ¿Qué pasa? ¿Hay demanda para esos profesores? ¿son necesarios?
Roco se defendió y aseguró que el asunto se explica por la crisis del coronavirus.
—Las licencias médicas en 2020 cuando estábamos en pandemia eran cerca de 2.700. En 2024 llegaron a 11.300 ¿Qué es lo que te está diciendo eso? Que si tú quieres que los niños y niñas tengan clases tienes que contratar profesores de reemplazo.
En tanto, afirmó que la cifra de 1.000 profesores es totalmente inexacta e incorrecta y que también hubo un crecimiento en programas como el de Integración Escolar. No obstante, el Alcalde apuntó que podría haber responsabilidad administrativa y penal.
—El señor Roco dejó el déficit histórico más grande que ha tenido esta comuna —dice Desbordes.
Como sea, en el medio del asunto quedaron los profesionales, que han recibido con molestia las últimas decisiones del jefe comunal entrante. El pasado 6 de febrero decenas de docentes protestaron fuera del Palacio Consistorial luego que la actual administración redujera a la mitad un incentivo económico que recibían mensualmente, además de un bono de verano que era parte de su sueldo.
—No puede ser que la clase trabajadora pague el costo. Hoy día esta situación nos tiene golpeados —apuntó la presidenta comunal del Colegio de Profesores, María Teresa López.
La situación los afecta a prácticamente todos. La Profesora de Educación Diferencial, Ilonka Leiva, dejó de ganar casi $100 mil de su sueldo. Mientras que Jorge Zamora, Profesor de Educación Media, redujo su salario en $120 mil; sin contar otros bonos que en enero les significaron $400 mil menos respecto al mismo mes de 2024.
Desbordes aseguró que se les ha hecho imposible pagar los bonos, pues cuestan $8.000 millones. Y, además, recalcó que es un bono por resultados.
—Usted comprenderá que los resultados en las pruebas SIMCE, en las pruebas PAES se han ido al suelo —afirmó. Y no es que yo no quiera traspasar, es que no están los dineros. No se hacen cargo del descalabro económico que nos están dejando en educación.
Pero el ex Director de Educación Municipal insistió en su punto y envió un mensaje a los trabajadores.
—Vayan a la Dirección de Finanzas para que les muestre las cuentas, se las abra y les demuestre que no hay 7.000 y 8.000 millones.