Los leones en general lucen un aspecto fornido, lleno de músculos y una frondosa cabellera, pero esa no es la realidad del solitario felino que habita el Taiz Zoo en Yemen.
El país de Oriente Medio se encuentra en medio de una cruda guerra que deja decenas de muertos diariamente. Además de las personas afectadas, este caos ha generado que los leones queden esqueléticos, cubiertos de yagas y muriendo de hambre a raíz de los constantes enfrentamientos, bombas y asedio de las milicias que han impedido el acceso al agua y la comida.
Desde principios de este año se ha ido informando respecto a la muerte de los animales del Taiz Zoo producto de la falta de alimentación, pero esta semana se publicó un crudo video que muestra a un león solitario rugiendo débilmente.
Los usuarios en redes sociales han interpretado estos rugidos como una solicitud de ayuda, ya que su situación es de máxima vulnerabilidad.