El Gobierno confirmó el inicio formal de negociaciones bilaterales con Estados Unidos tras la imposición de un arancel de 12,5% a las exportaciones nacionales. El tributo afecta a envíos clave como salmones, fruta fresca, vinos, madera y carne de pollo.
Frente al nuevo escenario tarifario dispuesto por la administración de Donald Trump, la Cancillería sostuvo reuniones de urgencia con los principales gremios exportadores para consolidar una estrategia conjunta.
El objetivo central de las autoridades y del sector privado es lograr la exención total de los productos nacionales golpeados por el gravamen. "Lo que vamos a hacer es sentarnos a negociar con Estados Unidos", señaló el canciller Francisco Pérez Mackenna.
El diálogo ingresará a una etapa clave de manera presencial. Durante agosto arribará a Chile una delegación de Washington liderada por Jeffrey Goetman, representante adjunto de la Oficina de Comercio de Estados Unidos (USTR).
La contraparte chilena en las mesas de trabajo estará encabezada por la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI), repartición que coordinará los aspectos técnicos de la negociación.
Desde el sector productivo cuestionaron el fundamento técnico de la tarifa aplicada al sector acuícola. "Estados Unidos no produce salmón y por consiguiente, al no competir, no existe razón para ponerle un arancel", indicó Patricio Melero, presidente de SalmónChile.
En tanto, el gremio agrofrutícola remarcó el valor logístico del intercambio comercial bilateral. Según datos de Frutas de Chile, el ingreso de fruta fresca nacional genera más de 19 mil empleos por temporada dentro de Estados Unidos.
El Presidente junto al Canciller afinan el diseño estratégico con el que buscarán revertir el impuesto y mitigar el impacto en el comercio exterior chileno.